Es uno de esos ‘balcones’ entre fronteras que te sorprenderán, ya que, gracias a sus 925 metros de altitud, desde él podrás disfrutar de vistas que sobrepasan la Sierra de Cádizpara adentrarse en la vecina provincia de Málaga.

Miradas que, desde esa atalaya que se antoja el pasillo superior de la presa, se pierden en el núcleo urbano de Grazalema, un pequeño decorado de paredes blancas y tejados marrones que pone el punto de inflexión a un espectacular entorno de grises y verdes que recortan perfiles como el del Peñón Grande.

Al otro lado, en la cola del embalse, el mirador de la presa te descubrirá unas estimulantes vistas de la malagueña Sierra de las Nieves, en la que despunta la Torrecilla.