GRAZALEMA  Enclavada en el corazón de Grazalema, es fruto de la religiosidad y limosnas de los fieles. Pieza más destacada y elegante del patrimonio cultural de la localidad,  a lo largo de su dilatada historia ha sido protagonista destacada de episodios de especial trascendencia.

Así, durante la Guerra de la Independencia se convirtió en escenario sobresaliente de los duros enfrentamientos que tuvieron lugar entre el 6 de abril y el 3 de mayo de 1810, cuando los grazalemeños, considerados los grandes protagonistas de la insurrección de la Sierra, plantaron cara a tres mil soldados comandados por el coronel Soult.

Más tarde, en 1936, tras el triunfo del Frente Popular, sufrió un incendio, perdiéndose la imagen de la Virgen de la Aurora, su ajuar y hundiéndose la cubierta.

Hoy día, esta iglesia, que destaca en su interior por su forma de elipse ovalada y que luce restaurada, es centro de la vida religiosa local.