BENAMAHOMA   A escasos metros del antiguo cementerio, junto a la singular Plaza de Toros de la localidad, los benamahometanos tienen su principal templo religioso, ese en el que encuentra cobijo y fe desde hace siglos su patrón, San Antonio de Padua, y Nuestra Señora de los Dolores.

De una sola nave y levantando en torno a una pequeña plaza, la Iglesia de San Antonio de Padua atesora gran parte del patrimonio eclesiástico del pueblo, entre el que destaca la talla policromada de su patrón, donada por devotos sevillanos en el siglo XVII, y El Resucitado, una de las imágenes que preside la Semana Santa.

Pequeño y alejado de toda ostentación, este templo, coronado por dos campanas que anuncian las grandes celebraciones religiosas, es desde tiempos inmemoriales lugar de encuentro y recogimiento de los benamahometanos.